viernes, 11 de diciembre de 2015

Muchos de nosotros queremos estudiar ''en la pública'' y tenemos que empezar a asimilar que esta nueva ley nos afecta a todos nosotros, que somos el futuro.

Podemos decir que es una ley clasista y sexista.
Es una ley clasista porque se recurre a un peligroso ideal de “talento”, intentando culpar a la genética del clasismo y racismo que caracteriza a nuestra sociedad; ignorando que los intereses, capacidades y destrezas humanas son el resultado de las condiciones en el que las personas vivimos. Por lo que es una ley destinada a expulsar del sistema al alumnado de los grupos sociales más desfavorecidos, cuyos “talentos” se les hará ver que no son los adecuados y pertinentes.
Es una ley sexista al permitir colegios segregados por sexo, ignorando asambleas posteriores aprobadas por la ONU.

Debo aclarar también que es una ley que desconfía del profesorado y que es una ley anti-educación:
Desconfía del profesorado porque impone contenidos obligatorios, se dictan indicadores de rendimientos y se evalúan externamente, y es la Administración quien controla y decide la elección de las direcciones de los centros.
Es una ley anti-educación, entre muchas cosas, se cambia la filosofía de la evaluación al especificar con rotundidad que lo que importa son las calificaciones del alumnado y no las inversiones, los contextos socioculturales del alumnado...

Hablamos de una ley autoritaria porque abusa de esta y de una ley muy conservadora.
Ley autoritaria porque no dejan espacio para participar en un debate a aquellas asociaciones profesionales, sindicatos, partidos políticos, estudiantes, asociaciones de madres y padres... interesadas por la educación. La única opción que deja abierta es un ''falso-debate'' a través de la web del MECD.
Es una ley muy conservadora porque se sustituye el concepto de educar ciudadanas y ciudadanos por el de mano de obra para el mercado laboral, es decir, se elimina la educación para la ciudadanía y se sustituyen por unas instrucciones en las que dicen eliminar todos los temas conflictivos, o sea, se impide una educación reflexiva y crítica.

Entre otras cosas, se podría haber ido más allá y hacer que cada escuela tuviera más libertad a la hora de impartir el currículo...

¡¡Un saludo a todos!!

1 comentarios:

  1. Gran artículo que muestra los grandes fallos de la nueva ley impuesta por un solo partido, cuando una ley de educación tendría que ser un acuerdo común entre todos los partidos.

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