lunes, 4 de mayo de 2015

"Las nevadas polares y el calentamiento global nos cautivan, pero el desastre más destructivo solo es una molestia constante", afirma Jonathan Waldman.


El protagonista de esta historia, es una amenaza incluso para la armada mas grande del mundo, la estadounidense. Se trata de el óxido, algo a lo que le dedicamos muy poca atención, ya que raramente vemos si no en nuestra bañera a veces. Segun Waldman, es como Terminator, aunque lo hagas desaparecer, sabes que va a volver a estar ahi en poco tiempo.

El óxido, es capaz de hacer que cazas de combate con un nivel de teconología super avanzado dejen de funcionar, y que misiles nucleares no estallen.



Waldman asistió a una conferencia en el Pentágono acerca del óxido, donde el más alto funcionario del óxido aseguró que tratar con este le cuesta más de 20.000 millones de dólares anuales al gobierno estadounidense.


Aunque cojamos algo y le demos una forma, poco tiempo después la naturaleza jugará su papel, y el objeto que acabamos de crear se oxidará.
La única solución que parece tener esto es el mantenimiento. Otra de las soluciones, es el acero inoxidable, pero claro, el precio del acero inoxidable comparado con el acero normal es disparatado.

Un claro ejemplo de mantenimiento es el del oleoducto Trans-Alaska, de más de 1280 kilómetros de tuberías , vulnerables al óxido. Este gran oleoducto es mantenido por un robot, conocido como "el cerdito", que es empujado por el petróleo y se encarga de registrar los 45.000 millones de centímetros cuadrados, para detectar si alguno de esos ha sido corroído por el óxido.
Aunque el óxido pueda ser tan devastador, en                                                                            una foto así puede resultar bonito e incluso nostálgico.

Una simple falla en el oleoducto significaría la perdida de millones y el retraso de la producción petrolífera.


Bogdan Olaru, 1ºE
Imágenes obtenidas de BBC Mundo.

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