martes, 10 de febrero de 2015

El sábado 7 se disputó el derbi madrileño entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid y en el que el Atlético pasó como un rodillo por encima del Madrid siendo muy superior en todos los aspectos. Los rojiblancos se llevaron la victoria por un 4-0 ante un Madrid que salió dormido y no supo reaccionar. El Vicente Calderón fue una autentica fiesta en la que 55.000 corazones rojiblancos animaron sin parar a los suyos.

El actual balón de oro estuvo totalmente desaparecido, al igual que el resto de sus compañeros. El Real Madrid no ha ganado en ninguno de los últimos 6 derbis disputados, el último que ganó fue la histórica final en Lisboa que les dio la ansiada décima al Real Madrid. Los rojiblancos poco a poco se están sacando esa espina clavada de aquella final que obviamente será difícil de olvidar, aunque con partidos como los del sábado apenas parece que recuerden la final.

El Atlético jugó a un gran fútbol y parece que le tiene cogida la medida al Madrid desde aquella final. El partido parecia que se le ponia de cara al Real Madrid con la lesión de Koke en el minuto 10, ya que Koke es una pieza clave en este Atlético. Pero el joven canterano de 20 años, Saúl Ñiguez estuvo a la altura de los grandes tras el gran partido ya que marcó un golazo de chilena para poner el 2-0 y dio la asistencia en el tercer gol a Griezmann. Los goles fueron de Tiago en el minuto 14 tras un error de casillas, el segundo de Saúl tras una gran jugada a pase de Siqueira y el medio campista del Atleti hizo una gran definición, el tercero fue de Griezmann a pase de Saúl y el cuarto de Mario Mandzukic a pase de Fernando Torres. Fue una tarde soñada para el conjunto colchonero que quedará en la memoria de muchos.








León Argumánez Lara 1ºC








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