miércoles, 19 de noviembre de 2014


Ha pasado todo un trimestre, ahora es el momento de demostrar todos tus conocimientos estudiados durante este trimestre (último día) en una hoja de papel. Sabes lo que te juegas, por ello estás así de nervioso. 
Fuente: Google imágenes

 

Queda una semana para estudiarte todo y no tienes ni un resumen hecho. Confías en que alguien te los preste y el empollón de la clase no te los quiere dejar, con lo majo que tú eres.
Ya es la tarde antes del examen y no te sabes ni los títulos de los temas. Decides levantarte a las 5 de la mañana. 






 
Quedan 5 minutos para el examen. Te quieres tirar por ese puente maravilloso que hay en el instituto, pero confías en la estanpita de la virgen que llevas en el bolsillo. Estás esperando a que llegue el profesor con los apuntes en la mano, por si tienes algún poder sobrenatural y por el tacto consigues aprendértelo en 2 segundos.
Llegas al examen, muy nervioso, el profesor te hace de poner la mochila y abrigo en la clase de enfrente por si eres tan inteligente como para haberte escrito 200 temas en la mochila o estuche. 
Seguido de esto los listos de la clase empiezan a estresarte mas aún diciendo "es que voy a suspender", mientras tu estás dando tu primer y último repaso. 
Después reparte el examen y suelta la fantástica frase de: "No le deis la vuelta hasta que yo lo diga". Y a continuación de esto todos pensamos, ¿Que esconderá? ¬¬

Si eres de los más espabilaos llegas el último al examen y el sitio de detrás del listo ya está ocupado, entonces el profesor te coloca delante del todo, a su lado. 

Pones tu nombre, miras mas abajo y te das cuenta de que hay un sitio para poner tu nombre y apellidos. Pues empezamos bien, piensas.
Fuente: google imágenes

Comienzas el examen, no tienes ni idea de lo que te están preguntando , y entonces piensas, me lo invento. Crees que esto te servirá de algo. Empiezas a utilizar vocabulario de difícil comprensión y alta complejidad para que no noten tu falta de conocimiento.

Una pregunta fácil. Crees que todavía  hay esperanza, pero sigues leyendo y lees esa frase creada por el mismísimo Satanás que dice: "Justifica tu respuesta".

Algunos compañeros tuyos piden una hoja de más cuando tu en medio folio has escrito todas las respuestas.
Acabas el examen el primero, pero no dices nada y esperas en tu asiento hasta que alguien lo entregue antes. En definitiva te quedas mirando el examen como si estuvieras pensando que responder para que el profesor piense que has estudiado mucho.
Fuente:google imágenes

Un compañero saca una chuleta, el profesor le pilla y salta con su maravillosa frase de: "No me engañáis a mi, os engañáis a vosotros mismos." Entonces decides no sacar esas magníficas chuletas que te habías estado preparando toda la tarde.







Fuente: google imágenes


Das todo por perdido y entregas el examen.







A llegado el día. Ya han corregido tu examen. "Pepe", dice el profesor. Vas aterrorizado a recoger el examen. Llevas tu mano hacia él lentamente, y...
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Tu estás así...
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Y el gran final es...



¡Que después de todo te suspendan con un 4,9!


https://www.youtube.com/watch?v=DrZVSceosq8

Pilar Agudo Amores 1ºE

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