domingo, 23 de noviembre de 2014


      Podemos ha elegido un nombre pegadizo para su programa económico: "Plan de rescate ciudadano". Y justo eso, un "rescate", fue lo que disfrutó Íñigo Errejón en su momento de mayor necesidad. Ocurrió en marzo de este año, semanas después de que su amigo Pablo Iglesias le reclutara como cerebro de su campaña. Pero había un problema: ¿de dónde sacaría un sueldo su mano derecha mientras maquinaba su asalto al poder?
        Ahí entró Alberto Montero, profesor de Economía Aplicada la Universidad de Málaga. Este amigo personal de Iglesias y Errejón, también miembro de la cúpula de Podemos, le ofreció una salida. Quizá al joven académico, de 31 años, le interesaría una plaza de investigador que iba a convocar, a razón de 1.825 euros mensuales. Un oportuno "rescate".
         Estos tejemanejes académicos no son nada extraños para el clan de Iglesias y Errejón, según fuentes de la Facultad de Políticas de la Complutense (Madrid), donde se forjó el partido: "Son tipos muy listos y muy sectarios a los que el decano, Heriberto Cairo, vicerrector de relaciones internacionales en los años 90, ha puesto toda una red de contactos relevantes a su servicio y acordes con su valía".
           En esta ocasión, el contacto no estaba en el extranjero, sino en Málaga: una ciudad con AVE a dos horas y media de Madrid. Muy conveniente. Errejón escribía por entonces en su perfil de Facebook: "Me incorporé como director de campaña electoral y estrategia política, y fue un privilegio dejarme la piel y las mejores ideas rodeado de un equipo de compañeros valientes y brillantes: militantes".
       La piel y las mejores ideas. Eso sin contar las 40 horas semanales dedicadas a analizar la situación de la vivienda en Andalucía que le exigía su contrato de investigador en la Universidad de Málaga, que este viernes le abrió un expediente informativo para averiguar si ha cumplido sus obligaciones laborales.
        Ha sido él, el de la cara de niño, el de la puesta de largo de Podemos en Londres, en un escenario con el cineasta Ken Loach, el artífice de la campaña electoral más exitosa de los últimos años. Pero también quien ha metido a su partido, tan estricto con el comportamiento de los demás, en el primer charco de los dichos y los hechos. Justo al día siguiente de que Iglesias se hiciera con el control del partido en la Asamblea General, El Mundo desveló la noticia: Iñigo Errejón había estado meses contratado como investigador por su amigo Montero. En Málaga. En plena vorágine de actos, tertulias y reuniones de Podemos.

SOSPECHA INADMISIBLE
       Íñigo Errejón ha sacado pecho. "Nos ponen una inmensa lupa y descubren que nos ganamos la vida trabajando, en convocatorias abiertas y por resultados", se explicó en Twitter. Crónica ha intentado hablar con él esta semana. Sin éxito. "Después de ese artículo, no", dijeron los encargados de prensa de la formación.
         Pero Podemos no es un partido al uso y, en su plaza de internet, donde los afiliados comentan noticias, los hay que admiten el daño hecho a la formación. Incluso piden la dimisión de Errejón. Para dar ejemplo. "Esta es la pura política", escribe uno de ellos. "La más mínima sospecha no es admisible. Debe dimitir de sus cargos y seguir colaborando sin ninguna exposición pública. Lo que ha hecho puede ser normal en la Universidad que es un centro de corruptelas, endogamias y otros defectos de la casta pero no es admisible para el ciudadano medio que por 400 euros tiene que trabajar 12 horas atado a su puesto de trabajo y no puede entender que alguien cobre 1.800 o 1.600 por unas supuestas 40 horas sin pisar el centro de trabajo y obviamente dedicado a otra cosa". Aunque también hay muchos más que acusan a este periódico de estar al servicio de la Casta.

ADIÓS A VENEZUELA
         En Navidades, Iñigo Errejón volvía a cruzar el Atlántico para quedarse. Atrás quedaban sus colaboraciones en Venezuela como "Director de la Línea de Investigación, Identidades Políticas de la Fundación Grupo de Investigación Social Gis XXI". La última noticia que protagonizó allí fue hace un año, con una ponencia de la que destacaron esta afirmación: "Chávez y el chavismo son fuente de pedagogía política".
          En EEUU también dejó buenos recuerdos. John Agnew es un conocido profesor de Geografía Política en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), donde fue Errejón, recomendado por Jairo, para estudiar las desigualdades económicas en América Latina. Agnew, británico, ex presidente de la Asociación Americana de Geografía, tiene buenas palabras hacia él: "Extremadamente brillante. Muy leído en inglés y en español en ese asunto y en muchos otros. Era muy popular con los demás estudiantes de doctorado. Tengo una muy buena impresión de él tanto académica como personal. No tenía ni idea de que estaba metido en Podemos".
Podemos. La eclosión. El proyecto que ha apartado a Errejón de la carrera académica en la que despuntaba.
"La Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid ha sido para mí una verdadera casa", escribe Errejón en el prólogo a su tesis doctoral, La lucha por la hegemonía durante el primer mandato del MAS en Bolivia. No guardará tan buen recuerdo de la Universidad de Málaga, donde se ha reunido un par de veces con el grupo de investigación que, por 280.000 euros, indaga en "la desmercantilización de la vivienda en Andalucía", causa de esta primera polémica podemista.
"Me pareció un tipo muy preparado. Las reuniones de puesta en común tenían mucho nivel", explica un investigador del grupo. Sin embargo, un profesor de la Facultad de Derecho le replica: "Fichar a un amigo y no exigirle que cumpla con el horario no es nada que no pase en muchos otros departamentos, pero no es muy estético en alguien que se dedica a dar lecciones".
Errejón tiene mundo. Recién cumplida la veintena, acudió a varias ciudades europeas a protestar en cumbres mundiales. Praga, Génova, Edimburgo... turista del activismo. A la vez, fue miembro fundador de Contrapoder y presume de haber boicoteado un acto de Rosa Díez en su facultad.
La expansión de esa asociación estudiantil es clave para entender al núcleo de Podemos. Antonio Elorza, catedrático de Ciencias Políticas en la facultad, los conoce bien. No recuerda a Errejón como alumno pero sí como miembro activo de Contrapoder, que gozó de las simpatías, curiosamente, del poder de la facultad.
Errejón llegó allí con el izquierdismo puesto. Su padre, José Antonio, es funcionario y ha sido alto cargo en distintas administraciones. Fundador de Los Verdes, tiene artículos como militante de Izquierda Anticapitalista, germen de Podemos. Iñigo le dedica su tesis: "A mi padre, que me ha enseñado a pensar y combatir". Su madre, también funcionaria, Gema Galván, es una de las firmantes del manifiesto Claro que Podemos y apoya al círculo del partido de Aravaca.
Su hijo, en el trabajo doctoral, dice que lo más parecido a unas raíces es el Colectivo 1984, una organización de Aravaca-Pozuelo. Pozuelo es, según estudios del think tank Fedea publicados esta semana, el área con la renta per cápita más alta de España. Allí se crió Íñigo, lejos de los barrios obreros del sur. Allí quedaba con sus amigos de Colectivo 1984: "Somos una organización de izquierdas, anticapitalista, antifascista, feminista y autónoma".
Esta semana, también, se ha sabido que un 34% de los españoles gana menos de 645 euros mensuales. Multipliquen por tres. La beca de investigación de Íñigo Errejón en Málaga. Desde Madrid.

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