lunes, 24 de marzo de 2014


Setenta y ocho años desde el levantamiento militar del 18 de julio de 1936, aquel golpe violento y antidemocrático llevado a cabo por un amplio sector del ejército y de la derecha española, respaldado por los gobiernos fascistas europeos (la Italia fascista, Portugal y la Alemania nazi) y que provocó quizás el conflicto más cruel y violento que jamás ha tenido España; la Guerra Civil Española, la última guerra romántica, que sirvió de antesala para ver lo que sucedería con el resto del mundo apenas cuatro meses después de su final.


Casi tres años de contienda fratricida que dividiría España en dos zonas opuestas, que enfrentaría a hermanos solo por el hecho de vivir en una u otra zona, que atraería a miles de personas de decenas de países para defender sus ideales, que se cobraría más de 500.000 víctimas y provocaría el exilio de alrededor de 200.000 refugiados.

Afortunadamente, espero que para todos los que estén leyendo estas líneas, hace ya 39 años que Franco murió y poco a poco se fue instaurando esta "democracia" tan estimada y apreciada que se nos arrebató a todos los españoles allá por 1936 y cuyo proceso formativo culmina con la aprobación de la Constitución de 1978.

Sin embargo, a pesar del intento de reconciliación  promulgado con la Constitución parece extraño ver como ese intento de unir nuevamente a las dos Españas separadas durante más de medio siglo ha quedado en un mero ejercicio de olvido y dejadez.

Ya en los años 90, sin que ninguna institución pública se hubiera preocupado de promover una investigación sobre las miles de víctimas de la guerra y de la represión franquista, familiares de represaliados por el régimen fascista comenzaron a reivindicar la localización y exhumación de los cuerpos de sus allegados para proporcionarles una sepultura digna.

Remontándonos al año 2007, el PSOE aprueba en octubre la Ley de Memoria histórica con el objetivo de ampliar los derechos de aquellas personas que sufrieron persecución y violencia durante la Guerra Civil y la dictadura, con la única oposición, casualmente del Partido Popular.

Las disposiciones más destacables de la ley son:
- Los juicios del franquismo: se denota su carácter injusto contra aquellos que defendieron el gobierno legítimo y democrático, aunque los juicios no son anulados.
- Ayuda económica a los represaliados (pensiones, compensaciones económicas y devolución del patrimonio arrebatado en algunos casos a familias de arrestados y condenados).
- Fosas comunes: el Estado ayudará a la localización, identificación y exhumación de los cadáveres de las miles de personas que aún yacen hacinadas en fosas comunes dispersas por toda la geografía Española.

He de destacar la extraordinaria labor de la ARMH (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica), así como otras entidades y asociaciones de voluntarios que desde el año 2000 hasta el 2012 han llevado a cabo 153 excavaciones, contándose un total de 1328 cadáveres exhumados. Aunque parezca un gran número, esto solo es una mínima parte del total de los 300.000 muertos que causó el franquismo durante y después de la guerra.


A pesar de la ley y de la gran labor de todos los colectivos que han conseguido devolver la dignidad a esas personas que llevaban más de medio siglo olvidadas por la sociedad , el actual gobierno redujo en el año 2011 en un 60% las ayudas destinadas a las asociaciones y ya en el 2012 eliminó completamente la Ley de Memoria Histórica de los presupuestos generales del Estado, por lo que las exhumaciones prácticamente se han paralizado y los familiares se han visto obligados a sufragar todos los gastos de su propio bolsillo, lo que ha provocado que sea casi imposible la elaboración de algún proyecto.

Me parece indignante el trato que se les está dando por parte del gobierno y parte de la sociedad a las miles de víctimas del franquismo y considero un insulto la actuación del actual gobierno con las familias de los represaliados del bando republicano.


Creo que es completamente injusto que mientras los muertos del bando fascista están enterrados en lugares como el Valle de los Caídos y considerados héroes durante 40 años de dictadura, la mayoría de muertos del bando republicano, están hacinados en cunetas sin que sus seres queridos sepan ni siquiera dónde están.


Respecto a las opiniones de que no se deben reabrir viejas heridas, creo que las heridas siempre han estado y seguirán estando abiertas hasta que los muertos de uno y otro bando descansen en paz y sean reconocidos de forma igualitaria. Será en ese momento, cuando se conseguirá la tan esperada reconciliación entre uno y otro bando.



El perdón es la vía para lograr la reconciliación de las dos Españas, jamás se debe acudir al olvido ni al silencio, pues el olvido es antinatural, ya que la memoria y la historia hacen que una sociedad siga hacia delante y no tropiece con los mismos baches del pasado.

Creo que lo menos que se debería hacer es reconocer y homenajear a todas aquellas personas que lucharon por la libertad y la democracia y que por desgracia no lograron su objetivo de conseguir una España libre y justa.




Fernando García Abad

 1ºBachillerato B


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