sábado, 30 de noviembre de 2013


Actualmente estamos acostumbrados a escuchar en los diferentes medios de comunicación, prensa, televisión, internet… continuas noticias sobre violencia de género, la importancia de la mujer en la sociedad, su papel en la familia etc. Sin ir más lejos hace escasas semanas, se publicó el libro Cásate y sé sumisa, escrito por la italiana Constanza Mitiano, pero editado por “Nuevo Inicio”, la editorial que preside Javier Martínez, arzobispo de Granada.
El libro recoge la vida experimentada a través de los ojos de una mujer, desde la fe cristiana, el matrimonio, los hijos, la educación o la vida social.
En su obra, se recalca que "ahora es el momento de aprender la obediencia leal y generosa, la sumisión".
Según lo que concreta, no sólo este libro, sino la mayoría de dogmas, costumbres y tradiciones de la religión católica, así como la musulmana, hindú y judía (entre otras), sin olvidar diversos modelos de vida llevados a cabo por diferentes grupos sociales; la mujer debe obedecer a su marido.
Pero, ¿es ésto cierto?, ¿de verdad la mujer casada debe sumisión  y obediencia a su marido A continuación, expondré diversas tesis que apoyan y refutan esta afirmación.
Según los que apoyan esta tesis, la mujer debe apoyar el liderazgo de su esposo y obedecerle de la misma manera que ella obedece a Dios. Defienden que la esposa que vive su vida de acuerdo a la Palabra de Dios es una ayudanta idónea para su esposo y que una excelente esposa ayuda a su esposo a educar a sus hijos, y a mantener su hogar.
Para algunas mujeres, sus habilidades incluyen la elección de inversiones, la dirección de empleados, la conducción de negocios…para otras, Dios les ha proveído menos áreas para supervisar para que ellas sobresalgan en éstas y así poder satisfacer la necesidad más grande de su esposo, el agradar a Dios con el crecimiento de su santidad, aseguran.   

“Así como la Iglesia está sumisa a Cristo, así también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo”
Constanza Mitiano.


 

Así bien, la mayoría de partidos políticos, asociaciones que defienden la igualdad y los derechos de la mujer, así como la mayoría de la opinión pública, refutan la tesis anterior y argumentan que la afirmación “la mujer debe sumisión y obediencia a su marido” atenta contra la igualdad de género y los derechos fundamentales de los seres humanos y de las mujeres.
Los que rechazan la tesis anterior afirman que no debe haber diferencia entre géneros y, ni mucho menos, la sumisión de un género a otro.
A su vez, las organizaciones pro-mujeres consideran que concienciar a la población, así como promover y apoyar la igualdad de género es la única vía para conseguir librar a la mujer del yugo al que ha estado sometida durante toda la historia y en todas las civilizaciones sin excepción y, a su vez, la única manera de, a largo plazo, conseguir una sociedad justa e igualitaria.

Bajo mi punto de vista, la afirmación "La mujer debe obediencia a su marido" es completamente sexista y está basada en argumentos erróneos que bien pueden calificarse como machistas o pasados de época.
A su vez, a lo que el libro antes mencionado se refiere, creo que es una completa irresponsabilidad por parte del arzobispado de Granada, ya que con esto lo único que se consigue es crear polémica y debate sobre por qué una institución como es la Iglesia, en nuestro país financiada en parte con fondos públicos fomenta la desigualdad, el machismo y la discriminación. Así bien, creo que tanto PP como PSOE han legislado y gobernado para que los fondos públicos financien a la Iglesia, para que ésta goce de privilegios fiscales, y para que el Estado pague salarios a los sacerdotes y a los profesores de religión católica, que, supongo, enseñarán esas ideas que tanto escandalizan a ambos partidos. A su vez, creo que tanto PP como PSOE, y a la vez IU, cometen un grave error pidiendo que se prohíba el libro, ya que caen en una situación de hipocresía, puesto que estarían apoyando una medida que ataca directamente contra lo que frecuentemente es usado para apoyarse y salvaguardar sus intereses, como es el derecho a la libertad de expresión.
Así bien, volviendo al tema del papel de la mujer en la familia y su deber a obedecer a su marido, pienso que es inaceptable y me parece completamente inadecuado afirmar que la mujer es una sierva, en cuanto a su marido se refiere.
Me parece que con esta afirmación, se intenta volver atrás unos cien años, a principios del siglo XX, cuando la mujer era una mera sierva de su marido y estaba destinada a cuidar de la casa y dar descendencia a su esposo.
Creo que en la sociedad y en los tiempos que vivimos está, o debería estar ya bastante claro que el hombre y la mujer son equivalentes,  y no digo iguales, como se atreven a afirmar la mayoría de colectivos, ya que la expresión “El hombre y la mujer son iguales”, muchas veces es utilizada por el colectivo conservador para afirmar que es errónea, ya que existen diferencias físicas y en lo que a anatomía se refiere entre ambos (aunque sean mínimas). Por eso me atrevo a decir que el hombre y la mujer no son iguales, sino equivalentes, ya que en cuanto a derechos, y libertades no debe haber diferencia alguna entre ambos, por lo que en ningún caso debe existir un desequilibrio en derechos, cobro salarial etc. A su vez, esto implica que la mujer está al mismo nivel que el hombre y no puede estar subordinada a él en ningún aspecto, y menos aún en lo que al matrimonio se refiere, ya que un matrimonio o una relación sentimental es un “acuerdo” mutuo entre dos personas, llevado a cabo con la aprobación y consentimiento de las dos personas que deciden hacerlo.
En definitiva, según mi opinión, la mujer no debe estar sometida a su marido ya que ambos tienen los mismos derechos y ningún ser humano debe sumisión a otro, puesto que esto atenta directamente contra los derechos humanos. Creo que la igualdad de género así como la igualdad entre todos los seres humanos es la base para la creación de una sociedad completamente justa.
 

2 comentarios:

  1. Ayer me acordé de tu texto cuando leí este artículo de Fernando Savater:

    http://cultura.elpais.com/cultura/2013/12/09/actualidad/1386621058_542346.html

    Saludos.

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